por Tony Fraser
Características de la epidemia en el Caribe, finales del 2001
| La epidemia comenzó: |
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a finales de la década de 1970 ó comienzos de la de 1980 |
| Adultos y niños que viven con el VIH/SIDA: |
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420.000 |
| Nuevas infecciones del VIH entre adultos y niños: |
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60.000 |
| Proporción de adultos de 15 a 49 años de edad que viven con el VIH/SIDA: |
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2,2% |
| Porcentaje de adultos con VIH, que son mujeres: |
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50% |
| Principal medio de transmisión del VIH: |
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relaciones heterosexuales y hombres que tienen relaciones sexuales con varones |
Fuente: ONUSIDA y OMS, La epidemia de VIH/SIDA: situación en diciembre 2001 (Ginebra: ONUSIDA, 2001).
(Enero 2002) Tras presenciar unos 60.000 casos nuevos de infecciones del VIH y 30.000 de muertes relacionadas con el SIDA en el 2001, el Caribe está tomando conciencia de la necesidad de contar con programas de prevención, atención y tratamiento para las 420.000 personas con VIH/SIDA, que representan el 2 por ciento de la población.
En señal de su deseo de combinar sus modestos recursos para combatir el VIH y el SIDA, en febrero del 2001 los líderes de la región decidieron establecer la Alianza Pancaribeña contra el VIH/SIDA. Se trata de una iniciativa que enlaza los recursos del gobierno, la comunidad internacional y la sociedad civil, para mejorar la respuesta nacional y regional.
Como señala el primer ministro de San Cristóbal y Nevis, el Dr. Denzil Douglas, es "absolutamente necesario" contar con planes nacionales estratégicos que se inserten en un plan regional, para que los países de la región tengan acceso al fondo global establecido por las Naciones Unidas para revertir el avance del VIH/SIDA y otras enfermedades infecciosas para el 2010.
ONUSIDA describe la epidemia del VIH/SIDA como un conjunto de diferentes epidemias producidas por una combinación de factores conductuales, sociales y económicos. Para establecer planes estratégicos hay que entender esa diversidad de factores, entre los que se encuentran las actitudes hacia el sexo y el uso de drogas, y la disponibilidad y uso de los medios existentes para la prevención del VIH (como el condón). Este tipo de planeación también implica analizar los puntos fuertes y débiles de la respuesta nacional hasta la fecha, así como establecer acciones que aprovechen al máximo los recursos limitados en cada país.
Mediante planes estratégicos nacionales, Barbados, Jamaica, San Vicente y las Granadinas, Trinidad y Tobago, San Cristóbal y Nieves, Guyana, Dominica, Granada, las Bahamas y Santa Lucía han hecho los mayores logros en el Caribe, la región más afectada por el VIH/SIDA en todo el mundo, después del África subsahariana.
Planes Estratégicos Nacionales — Las Bahamas
Las Bahamas, con el 4 por ciento de su población adulta (en edades de 15 a 49 años) infectada por el VIH, es la segunda región del mundo (después de Haití con un 5 por ciento) más afectada, pero ha logrado cierto éxito con su Plan Estratégico establecido a mediados de la década de 1980, unos años después del comienzo de la epidemia del VIH/SIDA. Con la ejecución de este plan, el índice de mortalidad relacionado con el SIDA se ha reducido del 70 por ciento en 1985 a 50 por ciento en los últimos años, según indica el ministro de salud bahameño, en su informe de junio del 2001, sobre el progreso realizado respecto al VIH/SIDA.
Los programas de prevención en Las Bahamas han ido dirigido a grupos de población de alto riesgo, entre las edades de 15 a 40 años, como los reos en prisión, los adictos a cocaína "crack", los adolescentes de ambos sexos, las trabajadores sexuales y los hombres que tienen relaciones sexuales con otros varones.
El Plan Estratégico es un programa multifacético que promueve estilos de vida saludables, y consta de:
Programas especiales dirigidos a los inmigrantes de habla francesa y criolla, procedentes de Haití;
Colaboración con camareros de bares en la promoción del uso de condones;
Disponibilidad de condones en casas de huéspedes, restaurantes y bares;
Educación sexual y programas de información elaborados por Guías Scouts y Pathfinders; y
Un programa de voluntarios jóvenes para capacitación sobre el VIH y el SIDA iniciado por la Cruz Roja de Bahamas, para persuadir a la gente joven de que retrase el primer acto sexual y adopte diversos métodos anticonceptivos de barrera.
Uno de los elementos del plan bahameño ha sido el esfuerzo coherente y firme por reducir la transmisión del VHI de madre a hijo, mediante tratamiento con el compuesto anti-VIH denominado zidovudina (AZT). El primer estudio de dicha transmisión realizado en Bahamas tuvo lugar en 1992 y mostró que el 30 por ciento de los hijos de madres con VIH, tenían el virus. Tras un año de tratar a las madres infectadas, sólo el 10 por ciento de los recién nacidos en dicho grupo eran seropositivos. Sigue sin disponerse de tratamiento antiretroviral para todas las madres infectadas, pero el programa también proporciona atención a quienes carecen de tratamiento; también se ha capacitado al personal médico para el diagnóstico de la infección y la remisión de pacientes, y se han establecido servicios de apoyo basados en la comunidad, a nivel público y privado.
"Hemos tratado a la gente con dignidad y respeto", dice el director del Programa Nacional sobre el SIDA, el Dr. Perry Gómez, y añade que a ello "se debe principalmente el grado de éxito que hemos obtenido".
El programa nacional descubrió que la incorporación de grupos comunitarios y parroquiales es un modo eficaz, no sólo para averiguar los servicios que necesita la población que vive con el SIDA, sino para ofrecérselos. El siguiente paso en el programa bahameño es unirse al programa de acceso acelerado de ONUSIDA, para obtener considerables reducciones en el costo de medicamentos de las empresas farmaceúticas internacionales.
"Sigue habiendo demasiadas personas sin acceso a tratamiento antiretroviral; el primer grupo a considerar para el tratamiento serán las madres infectadas, para asegurar su supervivencia, de forma que puedan cuidar de sus familias y reducir así el impacto social que el VIH y el SIDA tiene sobre la población", dice el Dr. Gómez.
Es importante que Bahamas ha comenzado a compartir información sobre su programa de prevención, atención y tratamiento, y está cooperando con Belice, Antigua y Barbuda, así como con otros países caribeños que tratan de establecer sus propias estrategias.
Planes Nacionales Estratégicos — Barbados
Al igual que la República Dominicana, Barbados ha podido obtener un préstamo de US$50 millones del Banco Mundial para llevar a cabo su plan estratégico. En la República Dominicana la mayor parte del financiamiento se concentra en mejorar la infraestructura médica. Barbados, que tiene una infraestructura sanitaria moderna, utilizará los fondos para proporcionar atención y tratamiento médico.
"Barbados no sólo está en condiciones de utilizar constructivamente el préstamo del Banco Mundial, sino que planea invertir US$90 millones propios en un programa quinquenal", declara el primer ministro, Owen Arthur.
El Programa Nacional de Barbados contra el SIDA está en el proceso de poner en práctica la decisión de ofrecer el tratamiento antiretroviral sin restricciones en el sistema de salud pública para las personas con VIH o SIDA. Antes de ofrecer el tratamiento antiretroviral se están estableciendo instalaciones de laboratorio para pruebas de cómputo y vigilancia del virus (es decir, del número de partículas de VIH en la sangre), así como pruebas de CD4, que miden el número de células que combaten el virus en el cuerpo humano.
"Queremos tratar a todos los habitantes con terapia antiretroviral, y esperamos poder comenzar el tratamiento de forma gratuita en los principales hospitales y policlínicas en enero del 2002", declara el director del equipo de tratamiento del SIDA, el Dr. Timothy Roach, desde el Hospital Queen Elizabeth, en Bridgetown.
Dice que la terapia de tratamiento responderá a las necesidades médicas de la población con VIH/SIDA, que en marzo del 2001 ascendía a 1.383. Más de 1.000 personas han muerto desde que se descubrió el primer caso de infección por el VIH en Barbados, en 1984.
"Todavía existe entre la población mucho estigma y discriminación que tenemos que superar", dice el Dr. Roach.
Mientras se establecen laboratorios para la vigilancia del tratamiento antiretroviral, los hospitales y policlínicas públicos están proporcionado de forma gratuita medicamentos para combatir las diversas infecciones oportunistas que afectan a las personas con VIH y SIDA.
Planes Nacionales Estratégicos — Jamaica
Jamaica está más atrasado en sus esfuerzos por establecer un plan estratégico. El gobierno ha comenzado a negociar con los fabricantes de fármacos una reducción del 75 por ciento en el costo del tratamiento antiretroviral, que se ofrece en la actualidad en las farmacias a un precio de entre JA$30.000 y JA$40.000 (US$750 a US$1.000) mensuales, lo que está fuera del alcance de la mayoría de las personas con VIH o SIDA, dice la directora de Jamaica AIDS Support (apoyo jamaiquino contra el SIDA, o JAS por sus siglas en inglés), Christine English.
De vez en cuando organizaciones no gubernamentales como JAS pueden obtener ciertas cantidades de terapia antiretroviral, pero no ocurre de forma sostenible, por lo que no sirve de mucho para las personas infectadas que necesitan recibir dichos medicamentos diariamente por el resto de sus vidas.
La Sra. English y la Dra. Dorothy Blake informan que los hospitales y centros de salud públicos ofrecen cierto tratamiento y atención a las personas con VIH, que contraen las infecciones oportunistas más comunes (como candidiasis bucal y vaginal, pulmonía, catarros, erupciones en la piel y meningitis).
"Pero es obviamente algo a corto plazo. Se trata a las personas y se las manda a casa, porque poco se puede hacer por ellas", aclara la Dra. Blake, quien indica que el gobierno ha comenzado, de forma limitada, un programa para tratar a las madres con VIH que se hicieron pruebas en clínicas públicas en dos importantes centros urbanos en el sur del país (Kingston-St. Andrew y St. Catherine) y en un área rural del norte (St. James).
El gobierno también ha creado un programa de tratamiento para ciertos tipos de trabajadores en los sectores de salud y seguridad que pueden haber sido expuestos al virus. El programa ofrece terapia antiretroviral a médicos, enfermeras y otros trabajadores que se hayan pinchado accidentalmente con agujas.
"El gobierno va por buen camino al hacer frente al VIH y el SIDA como un problema que requiere del esfuerzo combinado de muchos sectores de la sociedad, y no meramente como un problema de salud", señala la Dra. Blake, y añade que el programa acabará ofreciendo análisis voluntarios y consejería, porque se busca eliminar la discriminación contra las trabajadoras sexuales y otros grupos de alto riesgo.
Planes Nacionales Estratégicos — Trinidad y Tobago
Más al sur en la cadena de islas caribeñas, el Ministro de Salud de Trinidad y Tobago espera pronto finalizar el plan estratégico de su gobierno. En 1999 el Ministerio de Salud instituyó un programa para ofrecer terapia antiretroviral a mujeres embarazadas y sus hijos recién nacidos infectados con el VIH, y para septiembre del 2000 el programa de análisis y tratamiento fue ampliado al 80 por ciento de los establecimientos de salud pública.
El gobierno piensa expandir el programa a todas las áreas del país en 2002. Se han concluido negociaciones con el programa de acceso ampliado de Naciones Unidas y el gobierno se ha comprometido a comprar medicamentos antiretrovirales de empresas farmacéuticas a tan sólo 10 por ciento ó 15 por ciento del costo original.
"Nuestra intención es comenzar el tratamiento a principios del Año Nuevo [2002], lo que se hará por etapas. La primera prioridad es interrumpir la transmisión de madre a hijo; luego pensamos tratar a las madres seropositivas, para que su hijos no queden huérfanos; y a continuación trataremos a los niños seropositivos, para terminar ofreciendo tratamiento al resto de los adultos según lo permitan nuestros recursos", dice el Ministro de salud, el Dr. Hamza Rafeeq.
No todos los países participan
La oficina del Caribe de ONUSIDA ha felicitado a los pocos países que han puesto sus palabras en acción y desarrollado un programa de atención sanitaria para las personas con VIH/SIDA.
"Pero muchos gobiernos necesitan ir más allá de la retórica política; tienen que asignar fondos, e institucionalizar programas de prevención y asistencia", según el Asesor del Programa de ONUSIDA para el Caribe, el Dr. Rubén del Prado, quien propugna establecer planes en los que participen todos los ministerios de gobierno.
"Hasta que todos los países del Caribe lo hagan, continuaremos viendo un incremento en la tasa de infección del VIH y el SIDA al mismo ritmo observado en el 2001", señala el Dr. del Prado.
Tony Fraser es escritor independiente en Trinidad.
Para más información
Informe sobre el SIDA, Caribbean Epidemiology Centre: www.carec.org/data/aids/.
ONUSIDA, Hojas epidemiológicas específicas del país: www.unaids.org/hivaidsinfo/statistics/fact_sheets/index_en.htm.