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por Charles Dervarics
(Marzo 2004) Lo llaman un centro para "despertar," donde las niñas de 9 a 15 años tienen la oportunidad de ponerse al día con sus compañeros varones que, a diferencia de ellas, han asistido a la escuela durante años. Cuatro horas al día y seis días a la semana, las niñas estudian matemáticas básicas, lectura, temas de salud y, para promover mayor autoestima, la complicada técnica del karate.
Este experimento en Bihar, un estado de alta población en el este de la India, elevó los índices locales de alfabetización entre las mujeres, del 23% al 34%, según indica el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), y es uno de varios éxitos recientes en el esfuerzo de los gobiernos, los organismos de salud y otras entidades por revertir tendencias centenarias de bajo grado de inscripción femenina en las escuelas primarias y secundarias.
Pero todavía quedan tremendos problemas por resolver. Según estimaciones de las Naciones Unidas, alrededor de 65 millones de niñas en todo el mundo no asisten a la escuela. El problema es más grave en el África subsahariana, donde sólo el 59% de los niños (varones en su mayoría) van a la escuela, y en Asia Occidental, donde sólo lo hacen 85 niñas por cada 100 niños, a pesar de las recientes mejoras.
En vistas de la situación, los organismos de las Naciones Unidas, el Banco Mundial y las organizaciones no gubernamentales (ONG) están haciendo mayor divulgación en este sentido, aduciendo que si se eleva la escolaridad se podrán transformar las economías de las naciones en desarrollo, al existir mayor productividad y menor pobreza, y que el mayor conocimiento sobre salud permitirá combatir una variedad de enfermedades, inclusive el SIDA, y reducir la mortalidad infantil; pero dichos esfuerzos se enfrentan a grandes obstáculos, desde la discriminación histórica contra las niñas hasta la falta de financiamiento.
"Tenemos que preguntarnos si el mundo está dejando de lado a las niñas e ignorando las metas que se propuso en su momento," dice Carol Bellamy, Directora Ejecutiva de UNICEF. En el último Informe de vigilancia mundial sobre la educación para todos (Education for All Global Monitoring Report) las Naciones Unidas descubrieron que las niñas continúan enfrentándose a "considerable discriminación" escolar, debido en gran parte a que las políticas tradicionales desalientan su educación.
El tema es apremiante debido a la meta de las Naciones Unidas de promover la igualdad en la inscripción escolar entre los niños y las niñas (paridad de género) para el año 2005. Alrededor de 70 países (de los cuales se dispone de datos fiables sobre más de la mitad) corren el riesgo de no lograr dicho objetivo, y sólo 53 países van en camino de alcanzarlo, tanto en la educación primaria como en la secundaria (ver el cuadro).
Posibilidades de lograr paridad de género en la educación primaria y secundaria, por región
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Región/Grupo |
Paridad para 2005 no. de países |
Paridad para 2015 no. de países |
En riesgo de no lograr la paridad para 2015 no. de países |
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Estados árabes |
5 |
4 |
7 |
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Asia Central |
3 |
— |
2 |
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Europa Central y Oriental |
13 |
— |
4 |
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Asia Oriental/Pacífico |
5 |
1 |
11 |
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El Caribe |
6 |
6 |
6 |
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América del Norte/Europa Occidental |
14 |
2 |
6 |
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África subsahariana |
4 |
9 |
16 |
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Asia Meridional y Occidental |
2 |
— |
2 |
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Total |
52 |
22 |
54 |
Fuente: UNESCO, Education for All Monitoring Report (2003).
Éxitos aislados
No obstante las disparidades históricas en la escolaridad entre los niños y las niñas, los expertos en educación están documentando estrategias que funcionan para mejorar la inscripción escolar femenina. En algunos casos el éxito tiene muy poco que ver con la situación en el aula.
"No todos los problemas de educación requieren soluciones de educación," dice Ed Allan, alto funcionario de educación de World Learning for International Development, una organización situada en Washington, D.C., y cita como ejemplo la experiencia de su organización en Benin. Actuando a través de organizaciones no gubernamentales, entre 2001 y 2003 World Learning for International Development lanzó un servicio de transbordador (ferry) que permitía a las niñas de zonas rurales cruzar ríos para poder ir a la escuela. Según dicho funcionario, antes del transbordador muchas familias temían por la seguridad de sus hijas.
Otro enfoque que funciona es permitir que las mujeres decidan sobre su educación. Hay comunidades en Benín y Etiopía que han creado Comités de asesoría para niñas, donde las estudiantes, las maestras y las madres hablan de las más acuciantes necesidades. "La idea es que las escuelas pertenecen a la comunidad y no son simplemente algo proporcionado por el gobierno," dice Ed Allan. Los expertos citan otras dificultades comunes y dan algunas ideas cómo las siguientes:
Saneamiento. Puede que una escuela pequeña tenga sólo un servicio (baño), por lo que una forma de lograr la paridad educativa podría comenzar con la instalación de servicios aparte para las niñas. Según las Naciones Unidas las mejoras en saneamiento son una de las principales razones por las que se ha elevado la inscripción escolar en Guinea, Nigeria y otros países.
Tarifas. Muchos expertos reconocen que cuando las escuelas cobran por enseñar, los padres pobres quizás optan por enviar solamente a los niños, u olvidarse de la escuela totalmente. Los esfuerzos por eliminar el cobro de tarifas han dado resultado. En Kenya la inscripción escolar entre los niños y las niñas se elevó en 1,3 millones cuando se dejó de cobrar en 2003; y en Uganda, aumentó de 2,5 millones en 1997, a 6,5 millones en el 2000, cuando se retiraron las tarifas.
Ayuda directa. En Bangladesh el estipendio que se da a las niñas de la escuela secundaria promueve la asistencia escolar en vez del matrimonio a edades tempranas. Las familias pueden cobrar si el porcentaje de asistencia de sus hijas de 75% o superior, y si tienen altas calificaciones en los exámenes y permanecen solteras. Lo que comenzó como un programa piloto se extendió a toda la nación en 1994, con apoyo externo. Los estudios de caso sobre niñas en las áreas rurales más pobres muestran que la mayoría ha postergado el matrimonio y obtenido trabajo en empresas después de salir de la escuela.
Servicios de la primera infancia. El mandar a las niñas a escuelas de nivel preescolar puede estimular una nueva tradición educativa familiar. En Nepal todas las niñas en un programa informal preescolar acabaron asistiendo a la escuela básica. Los investigadores del programa observaron mayor autoestima entre las niñas, mayores expectativas por parte de la familia y la creación del "hábito escolar." Algunos programas de la primera infancia también sirven como centros de familia para hacer divulgación entre las madres. En la antigua república yugoslava de Macedonia, los centros de primera infancia para refugiados también imparten clases de crianza a los padres, y enseñan la importancia de leer con los niños pequeños.
Flexibilidad en la entrada y salida. Botswana, Guinea, Kenya y Malawi permiten la reincorporación de las niñas a los programas de educación formal después del embarazo. Dicha acción es posterior a la entrada en vigor, en 1999, de la Carta Africana sobre los Derechos y el Bienestar de los Niños, que reconoce el derecho de las niñas embarazadas a recibir educación.
Todos estos enfoques parecen prometedores pero los expertos reconocen que todavía queda mucho por hacer. "El éxito sería tomar estos ejemplos y multiplicarlos por miles de veces," dicen las Naciones Unidas.
Charles Dervarics es un escritor independiente residente en Alexandria, Virginia, que se especializa en temas de educación, salud y empleo.
Bibliografía
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), The State of the World's Children 2004, visto en Internet en www.unicef.org/sowc04/index.html, el 12 de diciembre, 2003.
UNICEF, Girls' Education: Making Investments Count, visto en Internet en www.unicef.org/publications/Investmentgirlsirlsed.pdf, el 6 de noviembre, 2003.
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Education for All Global Monitoring Report 2003/4, Gender and Education for All, The Leap to Equality, visto en Internet en www.unescobkk.org/EFA/publications.htm, el 6 de noviembre, 2003.
Para más información
Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, www.unicef.org
UNESCO, www.unesco.org.
Banco Mundial, Education for All Fast-Track Initiative, http://www1.worldbank.org/education/pdf/fti_overview.pdf
World Learning for International Development, www.worldlearning.org/wlid/edtrain.html
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